El pericial lingüístico
ííLa imagen anterior ha sido extraída de la página «Pantallas Amigas 10 formas de violencia de género» promovidas por el Ministerio de Igualdad.
El pericial lingüístico es aún un gran desconocido en nuestro país, pero con una amplia trayectoria en países anglosajones. Se han resuelto casos de asesinato o secuestro, deduciendo un perfil criminal por la forma de hablar y escribir de un delincuente.
Soy experta en el uso del lenguaje acosador, manipulador e intimidante, lo cual es cada vez más habitual en medios digitales. Por ejemplo, ¿sabías que llamar de usted al otro progenitor es una forma habitual de desprecio cuando no se quiere dejar constancia de un uso abiertamente despectivo o malsonante del lenguaje? El tono y el contenido de un mensaje de voz WhatsApp puede ser altamente coercitivo sin que llegue a ser denunciable. Es posible intimidar una persona sin alzar la voz y sin decir una palabra de más y ese tipo de acoso es demostrable con el oportuno informe lingüístico. Otro truco de los manipuladores y acosadores es contestar larguísimas parrafadas a preguntas muy sencillas, o dar evasivas sobre acciones necesarias del día a día. Así, un simple: «¿el niño tiene deberes hoy? puede dar lugar a una contestación que motiva un alto grado de ansiedad, y eso, sin decir nada directamente reprobable.
Ocurre lo mismo en el acoso laboral, muchas veces es un ninguneo, un conjunto de órdenes contradictorias o un sutil luz de gas difícil de probar.
Pues todo eso y más puede probarse con el correspondiente análisis lingüístico.
Y para muestra puedes bajar un ejemplo AQUÍ.