Informes para juzgados

Abuso sexual / malos tratos a menores

Dibujo Cortesía de Lyanta. (Lya Rui – Lyanth Tattoo)

El abuso sexual y el maltrato a menores, aunque pertenecen al ámbito penal, están íntimamente unidos a los procesos de familia, ya que en la mayor parte de los casos, las agresiones se producen en el ámbito familiar, o su entorno más cercano.

Cuando el juez instructor ve indicios de un delito contra un menor, antes de que se juzgue el caso, suele determinar unas medidas preventivas como una orden de alejamiento contra el presunto agresor y la suspensión del régimen de visitas, si procede. Por lo tanto, las implicaciones de la denuncia van mucho más allá que aquellas en que solo atañen a los adultos.

El informe psicológico tiene como misión evaluar el estado psicológico del niño, (si hay secuelas, indicios de agresión) y determinar si el relato del niño es o no es creíble. Hay que especificar, que creíble, no es lo mismo que verdadero. En ningún caso es tarea del psicólogo asegurar que los hechos ocurrieron, solo dar fe de si el niño se lo puede estar inventando de manera deliberada o por que terceras personas se lo han hecho creer.

Evidentemente, a menor edad del niño, más difícil es determinar si el relato es creíble, siendo esta una de las actuaciones más complicadas dentro de toda la psicología, ya que si no se efectúa con el debido cuidado, se puede invalidar el testimonio del menor. Se trata de evitar que el niño tenga que hacer una declaración directamente en el juzgado, para lo cual es necesario grabar en video las entrevistas.

El informe, debe ser elaborado por dos psicólogos, al menos uno hace las entrevistas y posteriormente, el otro revisa los vídeos. De esta manera, se garantiza la objetividad, ya que son dos opiniones las que se vierten en las conclusiones del informe.